El Servicio de Ayuda a Domicilio se vende
MANIFIESTO CONJUNTO ENTRE LA SECCIÓN SINDICAL DE AUXILIARES DE AYUDA A DOMICILIO DE CGT DE BURGOS Y EL COLEGIO DE TRABAJO SOCIAL DE BURGOS, SOBRE LA SITUACIÓN DEL SERVICIO DE AYUDA A DOMICILIO EN LA PROVINCIA
La Ley 39/2006 de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía personal y Atención a las personas en situación de Dependencia establece que el Servicio de Ayuda a Domicilio (en adelante, SAD) es una prestación esencial, obligatoria en su prestación y públicamente garantizada en su acceso.
El objeto del SAD es la atención personal de aquellas personas que por su edad, discapacidad o enfermedad, no pueden mantener una vida autónoma. Por tanto, las auxiliares de ayuda a domicilio apoyan las actividades básicas de la vida diaria (tareas domésticas, aseo personal, alimentación, movilidad, relación con el entorno, descanso del cuidador o cuidados especiales) de más de 2.700 usuarios/as ubicados en las zonas rurales de la provincia de Burgos. Pero el SAD no sólo procura cuidados dignos a las personas más vulnerables, sino que es una herramienta fundamental para que éstas puedan mantenerse en su entono natural sin tener que emigrar a las ciudades, produce nuevos yacimientos de empleo, fija población y lucha contra la despoblación y la España Vaciada. En definitiva, da vida a nuestros pueblos.
las auxiliares de ayuda a domicilio apoyan las actividades básicas de la vida diaria
No obstante y a pesar de la esencialidad del SAD, nos encontramos con una situación dramática: la Diputación de Burgos no ha aumentado suficientemente el presupuesto a tal fin por lo que, desde marzo del 2024 hasta la fecha actual, existen varios centenares de personas dependientes en lista de espera para iniciar el servicio. Este extremo provoca, en primera instancia, el empeoramiento de su calidad de vida, pudiendo fallecer sin haber recibido el SAD; que las familias opten por la contratación de un servicio privado doméstico o residencial (haciendo uso o no de la prestación vinculada) o, en última instancia, por el abandono de sus hogares y la migración a la ciudad provocando el detrimento económico, social y emocional para las familias y para la comarca en general. En definitiva, la ralentización del SAD provoca no sólo el incumplimiento de la Ley sino la desigualdad de oportunidades y la discriminación entre ciudadanos rurales y urbanos.
Cientos de peronas puden fallecer sin haber recibido ayuda del SAD
Por otro lado, ambas organizaciones queremos denunciar las condiciones laborales en las que se encuentran las profesionales que hacen posible este SAD. Consideramos que, para ofrecer un servicio de calidad al ciudadano, es fundamental mejorar la formación de las auxiliares de ayuda a domicilio, aumentar sus salarios, disminuir la temporalidad y precariedad de sus contratos y elevar la remuneración del kilometraje puesto que utilizan sus propios vehículos para desplazarse a los domicilios de las personas dependientes.
Por todo lo expuesto, la sección sindical de representantes de auxiliares de ayuda a domicilio de CGT y el Colegio de Trabajo Social de Burgos queremos velar por unos servicios públicos y de calidad como ejes vertebradores del derecho, reconocido en las políticas sociales, a la auto-determinación y al proyecto de vida de nuestros mayores y por el establecimiento de recursos y oportunidades en el medio rural accesibles y no discriminatorios que garanticen los derechos subjetivos de la ciudadanía.
Insistimos, por tanto, en que la Diputación de Burgos debe apostar realmente por este Servicio dotándolo de presupuesto adecuado a las necesidades del mundo rural y activándolo sin más demora pues, como venimos informando, es un derecho subjetivo.