¡No a la Barbarie! Defendamos la Paz y un Orden Internacional Justo
Concentración jueves día 12 de marzo – 19:30 Plaza del Cid - Burgos

Preocupación e indignación ante la evolución que están siguiendo los acontecimientos en el mundo.
Las instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial, encaminadas a preservar al mundo del flagelo de la guerra, se desprecian e ignoran, convirtiendo el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas en papel mojado. Hoy lo que quieren imponernos es la ley del más fuerte, el saqueo de los recursos ajenos y la violencia sin reparo ni freno alguno.
Se aplica la pena de muerte siguiendo el capricho de algunos dirigentes mundiales. Se bombardea, reprime o masacra sin contemplaciones a poblaciones civiles indefensas, o se ejecuta o detiene a dirigentes sin juicio ni garantía alguna, violando el derecho internacional, por muy impresentables que estos lideres fuesen.
El mal de la guerra y la violencia política se naturaliza y se banaliza. Asistimos inermes y a veces indiferentes a genocidios televisados, asesinatos de manifestantes o a bloqueos económicos y asedios que condenan al hambre y a la falta de recursos básicos a millones de personas inocentes. En todas partes, demasiados dirigentes políticos y partidos alientan o disculpan las guerras y el odio.
El gasto en armamento está alcanzando unas cifras inauditas, con arsenales que parecen infinitos y que generan millones de beneficios a unas élites que han perdido todo control y racionalidad y que no tienen en cuenta los intereses mayoritarios de la ciudadanía. El gasto militar se hace en detrimento de necesidades básicas, como la sanidad, la educación, la atención a las personas mayores o las infraestructuras y, más pronto que tarde, todo el gasto social se verá gravemente afectado.
El imperialismo no es una fase superada en nuestra historia. Resurge con fuerza y con su rostro más destructivo, encarnado en nuestra época por diversas potencias, a cuya cabeza se encuentra EEUU. La pugna por la hegemonía mundial y el control de los recursos está abriendo una era de guerras, que nos impide hacer frente a los grandes retos que tiene la Humanidad y que nos acercan a un colapso general.
Europa ha abandonado los valores que inspiraron su acción política, tras los horrores de la última guerra mundial. Los viejos fantasmas del fascismo y el colonialismo parecen paralizar su alma, sin voluntad para hacer frente al nuevo autoritarismo que irradia “el amigo americano”.
Los pueblos tienen derecho a decidir su destino y a que se respeten sus derechos políticos y sociales, pero no hay forma de andar este camino necesario bajo la amenaza de las bombas, los embargos o las violaciones de su soberanía.
La guerra desatada por USA e Israel contra Irán viola todas las normas del derecho internacional y provoca un conflicto generalizado que pone en peligro la paz mundial. Además de provocar destrucción y miles de víctimas, va a generar una aguda crisis económica que pagará la ciudadanía de a pie y especialmente los sectores más vulnerables.
Ante estas reflexiones, queremos animar a la ciudadanía a tomar conciencia de la importancia que tiene la opinión de cada persona. La única forma de contrarrestar poderes absolutos e injustos es unirnos para denunciarlo, para exigir PAZ, JUSTICIA, IGUALDAD. No pensemos que nuestras acciones no tienen trascendencia; si todas y todos empujamos, la influencia en los organismos que toman decisiones puede ser trascendental.
¡Animémonos, comprometámonos, movilicémonos, manifestémonos. No a una sociedad en la que impere la barbarie!

