Carta abierta de Burgos con Palestina al Ayuntamiento de Burgos, al Museo de la Evolución Humana y al CENIEH ante el congreso ESHE en Burgos
Burgos, ciudad vinculada al Patrimonio Mundial, no debe normalizar instituciones académicas israelíes cómplices de la ocupación, el apartheid, el genocidio y la destrucción del patrimonio palestino

Yacimiento de Sebastia, cuyos orígenes se remontan a los siglos IX y VIII a. C., en el territorio palestino de la Cisjordania ocupada. La UNESCO ha incluido el sitio arqueológico en la lista de lugares en peligro por la amenaza de expropiación por parte de Israel.
Al Ayuntamiento de Burgos, al Museo de la Evolución Humana, al Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), a las instituciones responsables del Sistema Atapuerca, y al comité organizador local del congreso de la European Society for the study of Human Evolution (ESHE):
Desde Burgos con Palestina, colectivo de solidaridad con el pueblo palestino en Burgos, nos dirigimos públicamente a ustedes ante la celebración en nuestra ciudad del próximo congreso de la European Society for the study of Human Evolution, organizado en colaboración con el CENIEH y con el apoyo del Ayuntamiento de Burgos y del Museo de la Evolución Humana.
Solicitamos una aclaración pública, previa a la celebración del congreso, sobre si ESHE, el CENIEH, el Museo de la Evolución Humana o el Ayuntamiento de Burgos tienen previsto invitar, programar, financiar, acoger, listar o publicitar participantes bajo afiliación institucional israelí, o colaborar con universidades, agencias patrimoniales, organismos estatales, empresas o centros de investigación israelíes.
En la edición ESHE 2025 hubo participación de autores y coautores afiliados a instituciones israelíes en varias comunicaciones, incluyendo universidades y organismos como la Universidad de Tel Aviv, la Universidad Bar-Ilan, la Universidad de Haifa, la Universidad Hebrea de Jerusalén, el Geological Survey of Israel y centros vinculados a la investigación en evolución humana. Por ello, solicitamos que las instituciones anfitrionas de la edición de Burgos definan ahora, antes de la publicación definitiva del programa, cuál será su posición ante la posible presencia institucional israelí.
Burgos no es un lugar cualquiera para celebrar un congreso sobre evolución humana, arqueología, prehistoria y patrimonio. La Catedral de Burgos es Patrimonio Mundial. Los yacimientos de la Sierra de Atapuerca son Patrimonio Mundial. El Museo de la Evolución Humana y el CENIEH forman parte de una infraestructura científica, educativa, turística y simbólica que sitúa a Burgos como referencia internacional en el estudio de los orígenes humanos. Por esa misma razón, una ciudad que invoca el patrimonio universal tiene una responsabilidad reforzada ante la destrucción de patrimonios, universidades, archivos, museos, cementerios, lugares de culto y memorias colectivas en Palestina.
Desde octubre de 2023, Gaza ha sufrido una destrucción masiva de su infraestructura educativa, cultural y patrimonial. Todas las universidades de Gaza han sido alcanzadas por la destrucción: según la UNESCO, el 95 % de los campus de educación superior evaluados han sido afectados, con 22 de 38 campus completamente destruidos y otros 14 dañados. UNESCO ha documentado además que 1.112 miembros del personal deeducación superior, el 22 % de la plantilla evaluada, han sido asesinados, heridos o detenidos.
En el campo de la arqueología y el patrimonio, se ha documentado la muerte de al menos tres estudiantes o colaboradores vinculados a la documentación del patrimonio arqueológico gazatí, mientras estudiantes de arqueología siguen intentando completar sus estudios entre bombardeos, destrucción universitaria, falta de electricidad, agua y comida.
En el ámbito cultural, UNESCO ha verificado daños en 164 sitios culturales de Gaza desde el 7 de octubre de 2023: 14 lugares religiosos, 128 edificios de interés histórico o artístico, 3 depósitos de bienes culturales muebles, 9 monumentos, 2 museos y 8 sitios arqueológicos. La destrucción patrimonial tampoco se limita a Gaza: en Líbano, ataques israelíes han dañado o puesto en peligro entornos vinculados a sitios de Patrimonio Mundial como Baalbek y Tiro, incluido un edificio otomano junto a los templos de Baalbek y daños reportados en el entorno del yacimiento de Al-Bass en Tiro.
La experiencia de Palestina muestra que la arqueología, la prehistoria, la paleoantropología y la evolución humana no son neutrales cuando se insertan en un régimen de ocupación. Estos campos trabajan con restos humanos, yacimientos, territorios, colecciones, nombres de lugares, permisos de excavación, custodias institucionales y relatos de origen. Casos como Silwan / la llamada “Ciudad de David”, Sebastia y Nabi Samwil muestran cómo excavaciones, rutas turísticas, parques nacionales, órdenes de tierra, vallas, carreteras, protección militar y restricciones de acceso pueden transformar el patrimonio en una herramienta de soberanía, colonización y exclusión palestina.
También la prehistoria profunda está atravesada por esta cuestión. Sitios como el Monte Carmelo / Nahal Me’arot / Wadi el-Mughara, las cuevas de Tabun y Skhul, Qafzeh, Shuqba / Wadi al-Natuf, Manot, Misliya o Qesem no deben convertirse en capital simbólico de un Estado moderno ni en vitrinas de prestigio nacional que invisibilicen nombres árabes, trabajo palestino, comunidades desplazadas, custodias palestinas o geografías históricas anteriores al Estado de Israel. La evolución humana no puede usarse para producir prestigio estatal mientras se niega a Palestina el derecho a custodiar, estudiar y narrar su propio patrimonio.
Por todo ello, exigimos al Ayuntamiento de Burgos, al Museo de la Evolución Humana, al CENIEH y al comité organizador local del congreso ESHE:
- Una clarificación pública previa.
Que aclaren, antes de la publicación definitiva del programa, si habrá participantes, ponencias, pósteres, sesiones, proyectos, financiaciones, afiliaciones o colaboraciones vinculadas a universidades, organismos estatales, entidades patrimoniales, empresas o proyectos israelíes desarrollados bajo ocupación.
-
La no colaboración institucional con entidades cómplices.
Que adopten una posición pública de no colaboración con instituciones israelíes implicadas en la ocupación, el apartheid, la militarización, los asentamientos, la destrucción de Gaza o la apropiación del patrimonio palestino. -
La no representación institucional israelí.
Que no inviten, presenten, financien ni promocionen a ninguna persona como representante de universidades, agencias estatales, organismos patrimoniales, instituciones militares, empresas o entidades israelíes vinculadas a asentamientos o a crímenes contra el pueblo palestino. Esta exigencia no se dirige contra personas por su origen, nacionalidad, religión o identidad. -
No normalización visual ni administrativa.
Que no incluyan en el programa, la web, las acreditaciones, los materiales impresos o las comunicaciones públicas logotipos, afiliaciones, financiación, agradecimientos o marcas institucionales de entidades israelíes cómplices. -
Revisión ética de procedencia y custodia.
Que toda contribución basada en restos humanos, fósiles, colecciones, datos o yacimientos de Palestina histórica o territorios ocupados sea revisada públicamente en cuanto a procedencia, permisos, custodia institucional y participación o exclusión de instituciones palestinas y comunidades locales. -
Declaración pública sobre patrimonio, educación y memoriaamenazadas.
Que el Ayuntamiento de Burgos, el Museo de la Evolución Humana y el CENIEH denuncien públicamente la destrucción y el peligro que sufren universidades, escuelas, archivos, museos, bibliotecas, cementerios, lugares religiosos, yacimientos, colecciones y sitios patrimoniales palestinos y de la región, incluídos sitios reconocidos o protegidos por UNESCO.
Estas demandas son medidas mínimas para evitar que instituciones públicas de Burgos contribuyan a lavar la imagen de un sistema de ocupación, apartheid y destrucción cultural. No hay neutralidad posible cuando una de las partes controla la tierra, los permisos, los yacimientos, los archivos, las fronteras, los fondos, la movilidad académica y la posibilidad misma de que las instituciones palestinas sobrevivan.
Burgos debe elegir qué significa realmente custodiar patrimonio de la humanidad. Si la humanidad que se invoca en Atapuerca es universal, no puede excluir a Palestina. Si la memoria que se protege en la Catedral de Burgos merece respeto, también lo merecen las mezquitas, iglesias, cementerios, archivos, universidades, aldeas y yacimientos palestinos destruidos o amenazados. Si el Museo de la Evolución Humana habla de la historia común de nuestra especie, no puede callar ante la destrucción de las condiciones de vida, estudio, memoria y futuro de un pueblo.
Pedimos una respuesta pública, clara y verificable antes de la celebración del congreso. Mientras Israel destruya Palestina, no puede haber academia como si nada ocurriera. Mientras las universidades palestinas sean reducidas a escombros, no puede haber normalización universitaria con instituciones cómplices. Mientras la arqueología sea utilizada para ocupar, expropiar y borrar, no puede presentarse como neutral. Mientras Burgos invoque el Patrimonio Mundial, debe actuar con responsabilidad mundial.
Burgos con Palestina

