EL AYUNTAMIENTO DE BURGOS FIRMA UN ACUERDO CON SINDICATOS EN EL QUE SE RECOGE UNA CLÁUSULA QUE CASTIGARÁ A LOS BOMBEROS MENOS «COMPROMETIDOS»

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La Concejalía de Personal, junto con el resto de sindicatos con representación en el Ayuntamiento, han suscrito un nuevo acuerdo de bomberos en el que se obligará a hacer horas extras a los trabajadores menos «comprometidos».
Este acuerdo incluye una nueva cláusula por la que se obliga a hacer horas extras cuando no hay voluntarios, confeccionando cada año una lista, en la que se coloca primero a aquellos trabajadores que menos compromiso muestran anualmente para hacerlas de manera voluntaria. Es decir, aquellos que se niegan a hacer horas extras serán castigados, al ser cada año los primeros en encabezar esta lista.
Ya en la mesa de negociación CGT manifestó su rechazo a la misma, considerando inaceptable incorporar tal redacción en un acuerdo. Finalmente fue rechazada, si bien apareció nuevamente en el texto definitivo que se presentó a la firma de los sindicatos que habían votado a favor del mismo.
CGT, que había votado a favor del acuerdo original, no recibió el texto definitivo del acuerdo ni fue convocada para su firma. La sección sindical de CGT, al saber que el acuerdo ya había sido firmado por el resto de sindicatos, acude a personal para firmar el mismo, siendo en ese momento cuando se advierte que no se había retirado del texto la penalización a los efectivos «no comprometidos».
Se traslada esta circunstancia a la Concejala de Personal, quien personalmente se compromete a convocar una mesa extraordinaria para aclararlo, para posteriormente cambiar de opinión, y dar por respuesta a las representantes de CGT que se ha preguntado al resto de sindicatos y que están conformes con el texto firmado.
Este comportamiento ha empujado a pensar a la sección sindical que ha habido ocultación intencionada de información, en contra de lo que marca la LOLS; que no se ha cumplido lo acordado y que ha primado el compromiso para con el jefe de bomberos, al dotarle de una herramienta de represión sobre los intereses de sus empleados y sobre los derechos sindicales.
CGT ha mostrado su malestar levantándose en las mesas convocadas posteriormente, al entender que la legitimidad de las negociaciones ha quedado en entredicho, cuando lo acordado en las mesas puede variarse a criterio de personal al abandonarlas.
Desde esta sección sindical no se entiende cómo el resto de sindicatos se muestran conformes con este modo de actuar, ni mucho menos, con la aceptación de una cláusula tan punitiva, injusta y contraria a los derechos de la plantilla. Preguntándose si la intención es que más cláusulas de este tipo se vayan incorporando en sucesivos acuerdos y convenios con el apoyo de UGT, CCOO, CSIF y SPPM.
