
COMUNICADO DE CGT ENSEÑANZA BURGOS SOBRE LA HUELGA EDUCATIVA DEL 4 DE NOVIEMBRE DE 2026 EN CASTILLA Y LEÓN CONVOCADA POR CCOO Y UGT UNILATERALMENTE
Iniciado el curso 26-27 nos encontramos con unas organizaciones sindicales centradas en sus aspiraciones a conseguir el máximo de representación en la mesa sectorial con motivo de las elecciones sindicales de educación del 3 de diciembre de 2026.
Por un lado, los sindicatos con mayor representatividad en dicha mesa CSIF, ANPE y STECYL, se afanan en que el acuerdo firmado en julio, respecto a la retribución de las tutorías y la reducción de jornada para mayores de 55 años, se implemente. Por otro lado, las otras organizaciones con menor representatividad, UGT y CCOO, se afanan en presentarse como antagónicas y críticas a la firma del acuerdo. Una estrategia que aspira a recoger el hastió y el descontento de las docentes en forma de voto para UGT y CCOO en las elecciones sindicales.
La estrategia por parte de UGT/ CCOO escala el 30 de septiembre con la convocatoria de una huelga para el 4 noviembre de 2026. Una huelga de un día, cuyo fin es claramente electoralista y que recoge reivindicaciones que hasta ahora no contemplaban en el acuerdo de mínimos firmado por ellos mismos el 22 de septiembre de 2025, de mejora de las condiciones laborales del personal docente de centros públicos no universitarios de la comunidad de Castilla y León.
El balance que hacemos desde CGT Enseñanza Burgos ante estas noticias no es nada halagüeño. Nuestro sindicato lleva reclamando desde años la necesidad de una huelga y de movilizaciones unitarias en el sector educativo de Castilla y León, interpelando al resto de organizaciones sindicales, pero sin recibir apoyo por parte de estas.
Mientras CSIF, ANPE, STE- CYL, UGT y CCOO se dedicaban a firmar acuerdos de mínimos on la Consejería de Educación, otras comunidades autónomas se organizaban, se movilizaban y arrancaban huelgas en defensa de la Educación Pública ante la incredulidad del profesorado castellano y leonés. La convocatoria de huelga se esperaba por muchas personas antes de las elecciones autonómicas del pasado 15 de marzo de 2026 en Castilla y León, —fecha simbólica para la memoria colectiva dentro del Estado español—, que no fue tenida en cuenta por estos sindicatos mayoritarios
La huelga es una herramienta que tenemos la clase trabajadora para defendernos y luchar por conseguir más derechos, mejoras salariales y de nuestras condiciones de vida en general, pero para que sea efectiva hay un trabajo previo muy importante. La concienciación, la agitación, la participación, la activación política de las y los docentes es fundamental, así como la búsqueda de alianzas que faciliten la organización y la coordinación en plataformas
que aglutinen a los diversos agentes que componen la comunidad educativa —docentes, alumnado, familias, AMPAS, personal laboral, movimientos sociales y/o políticos—. Es decir, es necesario procurar una acumulación de fuerzas suficiente para que la huelga tenga un impacto real.
Estamos de acuerdo con la necesidad de realizar una huelga, pero no así. Organicemos desde ya una huelga indefinida y combativa, con una tabla reivindicativa ambiciosa que aglutine las reivindicaciones de todos los y las docentes, independientemente de su situación, teniendo en cuenta a las compañeras más vulnerables y a todos los sindicatos y/o organizaciones de base.
Por ello invitamos a todas las organizaciones sindicales de clase a la configuración de una hoja de ruta y a la creación de una plataforma unitaria por la Educación Pública que tenga una estrategia a medio plazo, teniendo en cuenta como horizonte próximo la HUELGA GENERAL DEL 11 DE NOVIEMBRE. Necesitamos nuestra propia marea verde en Castillay León, activar y movilizar al profesorado, al alumnado, a las familias. Nos toca estar a la altura del momento político y social que vivimos.
¡ADELANTE COMPAÑERAS, POR UNA EDUCACIÓN, PÚBLICA, LAICA, GRATUITA Y DE CALIDAD!
