Un hogar que habitar, no un bien con el que especular
¿Quién se lleva nuestro sueldo?
Los números son claros: incluso si prescindieran de las rentas inmobiliarias, los caseros españoles dispondrían de muchos más ingresos de media que la población inquilina (que ha pasado en pocos años del 18 al 24%). Y cada año, cerca del 1,6% del PIB español (28000 millones) pasa de manos de las trabajadoras a las suyas: un movimiento de dinero que se ha duplicado en una década. Sin olvidar que algunos caseros (especialmente los fondos de inversión) ya recibieron una masiva transferencia de capital al adquirir a precio de saldo las casas que ahora cobran a precio de oro. En parte viviendas públicas de protección oficial, como en el caso IVIMA.
No son abuelitas con pensión mínima que necesitan de esas rentas para poder comer. Son personas o, peor aún, empresas o fondos de inversión que se aprovechan de su posición para extraer más y más rentas de tu trabajo. Más de la mitad tienen más de una casa en alquiler...
